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12 enero 2012

1984 - Comentario de la novela de George Orwell.

1984 - Comentario de la novela de George Orwell.


Esta novela, escrita por George Orwell, comenzó a introducir el tema del Gran Hermano; "el ojo que todo lo ve", en las conciencias de las personas. En el libro, se pueden apreciar rasgos que se podrían asemejar a la sociedad actual en la que vivimos, salvando siempre las distancias con la novela; nos muestra aspectos claramente totalitarios.

Lo que es evidente, es que cada vez estamos más controlados, sobre todo gracias al tremendo avance de las tecnologías. Todo lo que vemos en Internet, grabaciones de cámaras en las calles, metro, autobuses, el uso de las tarjetas de crédito... En todos estos ámbitos se nos controla de alguna manera, y sin duda, hay personas que pueden tener información de cualquier tipo de todos nosotros, cosa que desde luego resulta de lo mas inquietante.

Y esto sólo acaba d empezar, ya que con el paso de los años, la tecnología irá a más, esta "vigilancia" se va a incrementar, con casi todo seguridad, de una forma considerable y que seguramente, esté lejos del alcance real de nuestra imaginación.

No hay que olvidar que vivimos en una época dorada de tecnologías, cada día se avanza algo más. ¿Estamos realmente seguros de que nuestros smartphones son privados? ¿Todas estas aplicaciones que nos descargamos para comunicarnos son seguras? Qué pensar ahora de las flamantes tabletas, ¿También son seguras? ¿Nuestra privacidad está a salvo?

03 diciembre 2011

Pay attention (1984)

Pay attention


Podemos relacionarlo con 1984. Con todo el imaginario con el que Eric carga su obra de significado, esos símbolos que tanto nos recuerdan el totalitarismo. Pero sobretodo relacionarlo con dos cosas que hacen de nuestras vidas y el sistema en el que vivimos una novela muy bien montada, con todas las ideas concebidas para un fin concreto. La idea de la transformación del lenguaje a partir de objetivos como la sumisión, el control, la producción y el miedo construyen una sociedad vacía. No hace falta que lo diga para hacer florecer esta idea en vosotros; cuando has leído 1984 hay dos pares de sentimientos eyectados. El primero responde a la despreocupación, a la seguridad que sientes de no vivir en un lugar así y a la identificación de culpables en el hilo argumental. El segundo responde a la tristeza, visible en unas gotas de sudor frio en la piel y unas gotas calientes en los ojos, responde a la salida indisciplinada de tu interior de eso que podríamos denominar empatía, y que ayuda a comprender a los castigados, y cuando los comprendes resulta el compañero de esta segunda respuesta, la ira, la rabia, osadía del pensar por ti mismo, la rebeldía hacia un mundo demasiado finito para ser realmente así.
La idea que más trastorna mis sueños es la del olvido, no la acción involuntaria de dejar de recordar, sino como se detalla en el libro, la decisión quirúrgica de hacer olvidar hechos mediante todo un aparato fuertemente engrasado, vigilado y sistematizado tanto en unos como en otros, tanto en los trabajadores del lugar como en los habitantes del país. Y este olvido es recurrente para varias cosas que hoy día creemos tenemos totalmente liberadas del yugo del interés, la opinión pública, la libertad de expresión; ambas herramientas de la sociedad para informar, comunicar y denunciar. No es baladí que el sistema se haya hecho con ellas, de manera tan maquiavélica, orwelliana en este caso, para controlar la rebeldía, el caos, el consumo y la libertad. Conseguir esto de seres humanos es una tarea tan descomunal que la mayoría creen que no es cierto que se lleve a cabo, pero cuando empiezas a simplificar y a unir los puntos como un viejo juego infantil consigues ver partes de su juego. Pueden llegar a convencernos que dos más dos son cinco, y no por medio de la violencia directa de un golpe, más bien por la violencia de la enajenación hacia la curiosidad, la directa vaguedad que la alienación nos convierte en extraños de nosotros mismos, que nos convierte en entes lejanos entre sí, que nos convierten en una variable más en sus estadísticas para poder comenzar a vender un producto.

29 noviembre 2011

Resumen "1984" G.Orwell

George Orwell nos relata en esta historia de “ciencia ficción” la vida de dos personajes y su relación bajo un severo estado totalitario.
La historia discurre en la ciudad de Londres, sita en Oceanía (uno de los tres macroestados en que se divide el mundo, junto con Eurasia y Asia Oriental) y donde se ha llegado a la perfección política y social. El líder y dirigente de todo es el Gran Hermano y a través de un único partido controla y vigila la nación de Oceanía donde se encuentran los personajes principales del libro. Todos los habitantes están sujetos a unas severas normas de obediencia y su incumplimiento o la rebelión supone un grave delito que puede ser pagado incluso con la muerte.
La ideología del partido único la llama INGSOC (socialismo inglés), que describe como una ideología de control y manipulación tal que no permite el menor atisbo de libertad en las personas.
El personaje principal, Winston Smith, forma parte del partido y trabaja en el Ministerio de la verdad en el cual se dedica a cambiar artículos de periódicos del pasado en favor del partido, sin embargo, Winston es disiente con su doctrina. Es una persona reflexiva y crítica  y por ello desea indagar sobre la forma de vida anterior a la revolución, pues ese totalitarismo ha sido implantado tras una revolución de la población contra el sistema capitalista.
Winston es un personaje entristecido pues comprender la forma de vida de dicha sociedad, en la cual no encuentra sentido alguno, más que el afán del poder absoluto a costa de todo valor humano.
El partido se organiza en cuatro ministerios (el de la verdad, dedicado a la difusión de las noticias y la educación, el de la abundancia, que trata los aspectos económicos, el de la paz, dedicado a los asuntos de la guerra y, por último, el del amor, encargado de las leyes) que son los responsables del control y la modificación de cualquier conducta o acción que pueda perjudicar al partido y su doctrina. Winston trabaja en el Miniver, el de la información, la educación y las bellas artes y como miembro del partido es vigilado por unas telepantallas que captan tanto imágenes como sonidos. 
Pero Winston llega un punto en el que ya no puede más y decide rebelarse, y lo hará junto con Julia, una mujer también miembro del partido de la que se enamora y con la que vive la segunda parte de la novela. Se citan a escondidas en una habitación alquilada y se afilian a la Hermandad, asociación que intenta conspirar contra el partido, e intentan conseguir el libro de Goldstein de la Hermandad. Sin embargo, todo esto no resulta ser más que una tapadera para detener a los disidentes y, finalmente, Winston es capturado y sometido a torturas tanto físicas como psíquicas con el fin de corregir sus sentimientos hacia el partido y el Gran Hermano.